Si caminas por la Meir y miras hacia arriba, verás algo especial en número 85: un elegante ángel dorado, con relámpagos en sus manos que se alzan amenazadoramente hacia el cielo. Pero, ¿por qué está allí?

La estatua adorna el techo del antiguo edificio de Grand Bazar y es un vestigio de la época en que este imponente edificio simbolizaba modernidad y lujo. El ángel es una alegoría de electricidad – una fuerza revolucionaria a principios del siglo XX. Los relámpagos en sus manos representan progreso, energía y la nueva era que estaba surgiendo.

El edificio en sí fue construido alrededor de 1903-1905 por encargo de los hermanos Bernheim, como uno de los primeros grandes almacenes en Bélgica. Con su esqueleto de metal y su cubierta de vidrio, emanaba modernidad – y el ángel en el techo lo completaba.

El ángel no es solo una decoración: observa la Meir como una especie de diosa protectora de la calle comercial. Su postura es poderosa y elevada, y el color dorado la hace brillar a la luz del sol. Un hermoso ejemplo de simbolismo y audacia arquitectónica que fácilmente puedes pasar por alto si solo te fijas en los escaparates de abajo.